Si algo me gusta de vivir unos días en La Santa es que no hace falta coger el coche para estar rodeado de naturaleza. Sales de casa caminando y en pocos minutos ya estás recorriendo senderos entre volcanes, coladas de lava y la costa más salvaje de Lanzarote.
Estas son algunas de las rutas que más recomiendo a quienes se alojan en Garage La Santa. No son necesariamente las más famosas, pero sí algunas de las que mejor representan esta parte de la isla.
Volcán de La Santa
Si solo tuviera que recomendar una caminata, sería esta.
Desde la puerta de casa puedes llegar andando hasta el sendero que asciende al Volcán de La Santa. No es una ruta exigente y la recompensa merece completamente la pena. Desde arriba se obtiene una de las mejores vistas del pueblo, del océano y de toda la costa noroeste de Lanzarote.
Es también mi lugar favorito para ver la puesta de sol. Muchas tardes subo simplemente con una cámara y algo de beber para sentarme un rato a mirar el mar.
Montaña de Soo
Otra ruta muy sencilla y perfecta para hacer al amanecer o al final del día.
Desde la cima se disfruta de unas vistas increíbles sobre el desierto de Soo y el Risco de Famara. Es un lugar muy tranquilo donde normalmente encontrarás muy poca gente, especialmente entre semana.
Caldera Blanca
Aunque en los últimos años se ha hecho bastante popular, sigue siendo una de las caminatas imprescindibles de Lanzarote.
Caminar por el borde de un cráter de más de un kilómetro de diámetro es una experiencia difícil de olvidar. Si puedes, intenta llegar temprano para evitar las horas de más calor.
Playa de Las Malvas
No es una ruta de montaña, sino un paseo por uno de los tramos de costa más salvajes de la isla.
La playa, de arena negra volcánica, suele estar completamente vacía y transmite muy bien el carácter de esta parte de Lanzarote. No es una playa para bañarse, pero sí para caminar, hacer fotografías o simplemente sentarse a escuchar el océano.
La costa entre La Santa y Tenesar
Uno de los recorridos menos conocidos.
Siguiendo la costa aparecen antiguos caminos de pescadores, pequeñas calas volcánicas y paisajes prácticamente intactos. Es una ruta perfecta para quienes disfrutan caminando sin prisas y alejados de los lugares más concurridos.
Un consejo
En Lanzarote el paisaje puede parecer árido, pero el sol y el viento hacen que una caminata cambie mucho según la hora del día. Siempre recomiendo salir temprano o al final de la tarde, llevar agua suficiente y respetar los senderos marcados.