Estamos situados en el pueblo de La Santa, dentro del municipio de Tinajo, en la costa noroeste de Lanzarote. Un pequeño pueblo de tradición pesquera y fuerte vínculo con el mar, donde todavía es posible encontrar un ritmo de vida tranquilo y una relación cercana entre vecinos.
A diferencia de otras zonas más turísticas de la isla, La Santa conserva gran parte de su carácter local. La mayoría de sus habitantes son familias que han vivido aquí durante generaciones o personas vinculadas al mar, la pesca, el deporte y la vida cotidiana del pueblo. Es un lugar sencillo, auténtico y alejado de las dinámicas propias de los grandes destinos turísticos.
La Santa es además uno de los destinos de surf más reconocidos de Europa. Sus olas atraen cada año a surfistas de todo el mundo y han convertido al pueblo en un referente internacional para la práctica de este deporte, manteniendo al mismo tiempo la esencia y tranquilidad de una pequeña comunidad costera.
Los alojamientos se encuentran a pocos minutos caminando de la avenida marítima y del puerto pesquero. Allí se concentran varios restaurantes, pequeños negocios locales y algunos de los mejores lugares para disfrutar del pescado fresco y el marisco de la isla.
La ubicación también permite acceder fácilmente a algunos de los paisajes más representativos de Lanzarote. A menos de diez minutos en coche se encuentran la Playa de Famara, el Parque Nacional de Timanfaya y gran parte de la zona volcánica que caracteriza esta parte de la isla. Alrededor de La Santa predominan los volcanes, los campos de lava, los senderos y los espacios abiertos.
Desde la propia puerta de casa es posible acceder a numerosas rutas para caminar, correr o recorrer la isla en bicicleta. La zona está rodeada de caminos, pistas y senderos que atraviesan paisajes volcánicos únicos y permiten descubrir algunos de los rincones más especiales del norte y oeste de Lanzarote.
Quienes deciden alojarse aquí suelen hacerlo precisamente por eso. No encontrarán centros comerciales, grandes hoteles ni zonas de ocio masificadas. Encontrarán un pueblo tranquilo junto al mar, una comunidad local muy presente y una forma más pausada de descubrir Lanzarote.